La mina de uranio se come la dehesa

La mina de uranio se come la dehesa

La minera berkeley resources proyecta en salamanca la mayor mina de uranio de europa.

El proyecto se enfrenta a una severa oposición de los vecinos y otros movimientos sociales.

Berkeley Resources presentó en 2011 un proyecto de mina de uranio que afectaría a varias localizaciones salamantinas. La oposición vecinal no ha dejado de crecer, lo que hace que el proyecto no tenga claro su fututo.

Los datos de la web de la multinacional anuncian que el “Proyecto Salamanca” permitirá extraer unas dos mil toneladas de uranio al año durante los catorce años de vida útil estimados. Eso supone casi la mitad de todo el uranio consumido en España y el 3,2% del consumo mundial.

La Junta de Castilla y León rápidamente concedió los permisos de los que era responsable. Una evaluación de impacto ambiental (EIA) favorable, elaborada por la propia Junta, se sumó a una concesión minera para actuar en 87 cuadrículas mineras (2.517 Hectáreas).

Como señala la Asociación Nacional de Ingenieros de Minas en “Análisis de situación de la minería española en el año 2014 y comienzos de 2015”, el primer gran escollo con el que se encontró el “Proyecto Salamanca” fue la empresa pública ENUSA Industrias Avanzadas, que puso en duda la viabilidad económica del proyecto. Las desavenencias terminaron en una denuncia que presenta Berkeley ante la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara Internacional de Comercio, en la que se solicita una compensación de 200 millones de euros. Como solución ENUSA cede las dos reservas estatales de uranio afectadas a cambio del 2,5% del valor de venta neto.

Los obstáculos para Berkeley crecen a la hora de sentarse a negociar con los municipios afectados que, por pequeños que sean, tienen plenas competencias para vetar la actividad minera. Desde este momento el “Proyecto Salamanca” se va reduciendo hasta centrarse en la localización denominada “Retortillo-Santidad”, en los municipios de Retortillo y Villavieja de Yeltes.

foto aérea mina retortillo

Fotografía de Jesús Cruz Fernández

De la incredulidad al enfrentamiento

Los vecinos de los municipios afectados han seguido con incredulidad los movimientos de Berkeley. “Yo siempre tuve la esperanza de que fuese un movimiento especulativo, pues parece que no es la primera vez que lo hace así”, dice Mariángela, de Villares de Yeltes. De hecho, tal y como reconoce la propia multinacional, este es el único proyecto minero que tienen en todo el mundo. Cuando construyen una mina, la venden.

El Proyecto Salamanca es el único proyecto minero que Berkeley tiene en todo el mundo.

El oeste de la provincia de Salamanca está formado por suaves colinas cubiertas de dehesas de encinas centenarias. Alberga municipios minúsculos con graves problemas de despoblamiento. Según los datos de 2015 del Instituto Nacional de Estadística (INE), el mayor de los municipios afectados es Villavieja de Yeltes, con 861 vecinos. Retortillo tiene 227, y Villares de Yeltes apenas 131.

Lourdes, Eva y Ana son vecinas de Boada, municipio vecino de 298 habitantes, y denuncian el abandono institucional. “Como somos poca gente no le importamos a nadie. Hasta el diputado de medio ambiente, que es vecino de la comarca, hace como si esto no fuese con él. Le hemos escrito formalmente varias veces, pero no contesta. Nos tienen totalmente abandonados.

Varios vecinos decidieron crear en 2013 la plataforma Stop Uranio con la intención de hacerse oír y paralizar el proyecto minero. Su actividad les ha llevado a denunciar varias presuntas irregularidades en el planteamiento de la explotación, en la concesión de permisos, y en el proceder de Berkeley Resources.

Concentración Stop Uranio Mina Retortillo

Fotografía de Ignacio Paradero Huerta

José Ramón Barrueco, portavoz de Stop Uranio y concejal de Villares de Yeltes, prevé un impacto negativo en el empleo local: “Por mucho que Berkeley prometa 200 puestos de trabajo, lo cierto es que la principal actividad económica de la zona es la ganadería, y con la mina al lado va a ser difícil pasar los controles sanitarios. Hay otros 65 puestos de trabajo en el balneario de Retortillo que desaparecerán al tener la mina a poco más de un kilómetro”. El concejal también advierte de los impactos negativos que presume para el medio ambiente: “Van a excavar un cráter de más de cien metros de profundidad, y varias hectáreas de extensión. Arrancarán unas 25.000 encinas centenarias y van a destruir espacios que están protegidos por la Red Natura 2000. Ya han empezado a cortar encinas y eso que aún no disponen de todas las autorizaciones necesarias.

Se excavará un cráter de 100 metros de profundidad y varias hectáreas, que arrancará unas 25.000 encinas centenarias.

El proyecto minero explica que el óxido de uranio se extraerá a través de grandes voladoras que pueden liberar al aire grandes cantidades de partículas radioactivas. Para evitar lo que supondría un grave riesgo para la vida de la comarca, Berkeley propone el uso de agua del río Yeltes para sedimentar el polvo producido. Esta captación, que requiere la alteración del caudal natural del río, ya ha sido autorizada por la Confederación Hidrográfica del Duero, pero aún falta la concesión del permiso para verter las aguas residuales de vuelta al río.

El riesgo que suponen los residuos de la mina, tanto para la atmósfera como para el agua, ha hecho que el gobierno de Portugal se interese por la seguridad del proyecto. La mina se sitúa a escasos 30 kilómetros de la frontera y el río Yeltes vierte sus aguas al Duero, por lo que el país vecino ya ha anunciado que se acogerá a las leyes europeas para intentar bloquear el proyecto. Portugal hace ya muchos años que renunció a la energía nuclear, al no querer asumir los riesgos que conlleva, y tienen la experiencia de otras minas de uranio en su territorio que han dejado un historial de 160 muertes y multitud de enfermedades en los habitantes de los entornos mineros de Urgeirica.

EQUO y Ecologistas en Acción han interpuesto varias alegaciones centradas en una EIA que era para un proyecto con solo residuos con radiactividad natural, mientras que Berkeley presentó una modificación posterior del proyecto en la que se preveía también la gestión de residuos radiactivos. “Es un intento de crear un cementerio nuclear y eso debe ser evaluado por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Esta EIA ya no es válida, pues la ley dice que es responsabilidad de la administración que deba dar el permiso de mayor importancia. En este caso sería el Ministerio”, señala Gabriel Risco, de EQUO.

Encinas taladas de la mina de Retortillo

Fotografía de Jesús Cruz Fernández

Fractura social

Sin embargo, lo que más dolor produce entre los opositores de la mina es la fractura social que se está produciendo en el municipio de Retortillo. Victorino García, nativo del pueblo y miembro de Stop Uranio, nos cuenta que “mi tío considera que la mina es un bien para el pueblo y como yo me opongo me ha dicho que ya no somos familia. Pero es Berkeley el culpable de haber dividido a las familias y a los amigos. Van a pasar muchos años hasta que las heridas se curen”. Por otro lado, el Juzgado de primera Instancia e Instrucción de Ciudad Rodrigo ha aceptado una querella presentada por Stop Uranio contra los regidores hasta 2015 del Ayuntamiento de Retortillo. Se les investiga por supuestas irregularidades en la gestión municipal que permitieron su lucro con la venta a Berkeley de terrenos por un precio muy superior al real y con contratos laborales a cambio de la concesión de las oportunas licencias municipales. Como respuesta, el ayuntamiento de Retortillo decidió en pleno considerar personas “non gratas” a varios miembros de Stop Uranio, lo que ha ahondado la división social del municipio.

Desde EQUO se denuncia también donaciones de unos 200.000€ “de dudosa legalidad y nula moralidad” que Berkeley ha hecho al Ayuntamiento de Retortillo a cambio de agilizar la concesión de licencias municipales. Esto se suma a las noticias publicadas en 2015 por los principales medios de comunicación estatales, cuando se descubrió que Manuel Lamela (antiguo Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid) presionó al Comisario Arias Cañete para que la Comisión Europea cambiase de parecer y viese con buenos ojos el “Proyecto Salamanca”.

José Abel Flores, un científico del mar y del hielo

José Abel Flores, un científico del mar y del hielo

José Abel Flores Villarejo. Catedrático de micropaleontología y oceanografía de la Universidad de Salamanca.

Como decía Pere Estupinya en la promo de “El cazador de cerebros”, escuchar a gente inteligente nos hace más inteligentes. De ser esto cierto, yo tendría que dar las gracias a José Abel Flores por la conversación que me regaló hace unos meses, pues sin duda me tuvo que hacer crecer como persona inteligente bastantes puntos.

Se trataba de hacer una entrevista radiofónica para la asignatura de Radio del máster que estoy estudiando. Elegí a José Abel porque los temas que trata son muy atractivos para mí, sobre todo el cambio climático y las expediciones a los lejanos y fríos mares antárticos.

En las mismas fechas que me decidía por solicitarle una entrevista, se programó una charla de José Abel en un seminario que organizaba el Instituto de Estudios de Ciencia y Tecnología de la USAL (eCyT) por lo que aproveché para escucharle y definir las preguntas que le quería hacer.

Fue muy sencillo, después, hablar con José Abel y concertar una cita. Aquí os dejo el fruto de la entrevista:

Si te han entrado ganas de saber más sobre este científico del mar y del hielo, te dejo el enlace para que puedas revivir la charla que dio en el eCyT en Junio de 2016 y que tuvo por título “Entre el verde y el Blanco (y una reflexión acerca de cómo mostrar la historia del planeta)“. Espero que lo disfrutes tanto como lo disfruté yo. Ibán Revilla

Entrevista: Raúl de Tapia Martín

Entrevista: Raúl de Tapia Martín

Raúl de Tapia Martín. Biólogo, Director de proyectos de la Fundación EB-Tormes y Coordinador en Red Custodia del Territorio de Castilla y León.

<<Necesitamos que la gente vuelva a tener un paisaje de referencia>>

Estamos ante una de las referencias en materia medioambiental de la provincia de Salamanca y quizá de toda Castilla y León. He tenido la oportunidad de compartir con él trabajo en varios proyectos y sé que es una persona dedicada en cuerpo y alma a la promoción de unos valores medioambientales que permitan conservar nuestro patrimonio natural.

Incansable en el diseño y desarrollo de proyectos, Raúl de Tapia disfruta con las narraciones orales a la sombra de árboles centenarios, con la observación de aves o con los sonidos de los bosques que rodean sus pueblos: San Martín del Castañar y Almenara de Tormes.

El Centro de Iniciativas Ambientales de la Fundación EB-Tormes se asienta en una antigua gravera rehabilitada a la orilla del río en el municipio de Almenara de Tormes. Lo que era un terreno yermo e inerte alberga hoy un tupido bosque de ribera que ha recuperado el espacio que le pertenecía.

Pregunta.- ¿De dónde le viene la vocación ambiental?

Respuesta.- De alguna manera la vocación ambiental me vino por la sensibilidad. O de las cosas que me generaban conflictos emocionales, como cuando en Almenara de Tormes mi tío me mandaba tirar la basura al río. ¿Por qué tirar la basura al río si iba a terminar en el pueblo de al lado? Luego ya, con trece o catorce años, mi hermano mayor aparece con la revista Quercus y gracias a esto inicio una sensibilización más técnica y formada en la que descubro problemas más allá de Salamanca.

P.- ¿Cómo se inicia su carrera profesional?

R.- Durante toda la carrera de Biología tenía un grupo de voluntariado, con el Colectivo Bellotero y con los Scouts del Barrio del Oeste (Salamanca). Nuestra primera acción fue limpiar la escombrera de un patio de luces y habilitarlo como vivero. Allí criábamos plantones de árboles autóctonos para hacer reforestaciones, como hacían entonces la propia Quercus o la asociación ARBA. Después montamos una campaña de recogida de papel que fue todo un éxito en Salamanca y que fue el germen del actual sistema de recogida selectiva de basuras.

En el Departamento de Ecología de la Universidad de Salamanca entendí que había dos cosas que debían confluir: el conocimiento científico técnico aplicado y el movimiento social. Así se podría lograr avances significativos que complementasen los logrados por la vía política.

P.- ¿En qué momento surge la idea de crear la Fundación EB-Tormes?

Mi hermano redactó su proyecto de fin de carrera de Ingeniería Agrícola sobre la restauración de la gravera de Almenara de Tormes, que estaba abandonada y era un sitio donde íbamos a jugar de pequeños. Cinco años después conseguimos que los propietarios aceptasen el proyecto de restauración, Propusimos crear la Fundación EB-Tormes para que los terrenos sólo se puedan destinar a un proyecto de educación ambiental de interés público. Y es ahí cuando nace el Centro de Iniciativas Ambientales.

P.- ¿Cuáles cree que son los desafíos actuales en el ámbito ambiental?

R.- Que la sociedad vea al medio ambiente como una necesidad. Igual que vemos que el empleo digno es algo de justicia social, se debería colocar en el mismo nivel el derecho a un ambiente de calidad. Cualquier persona debería entenderlo así, todo el mundo prefiere que sus pulmones estén en contacto con un bosque y no con una instalación contaminante.

P.- ¿Se puede lograr eso con la Custodia del territorio?

R.- Custodiar un entorno se basa en que un propietario y una ONG lleguen a un acuerdo para trabajar con unos objetivos comunes de mejora del entorno. Está claro que todos tenemos que seguir obteniendo beneficios del entorno, pero muchas veces no entendemos la huella ecológica que tienen estos beneficios. Quizá esta dificultad para establecer la causa-efecto es lo que hace que la gente no termine de ser responsable con los temas ambientales. Puede que se esté sensibilizado, pero aún no se es responsable.

Un buen ejemplo sería la cultura de la dehesa. Estoy hablando de los trabajadores, porque lo de los dueños de las fincas es algo bien distinto. Esta gente que trabajaba las dehesas entendía que la conservación  de los pastos, del agua, del arbolado y un buen manejo del ganado era lo que permitía que su vida siguiera adelante, no para enriquecerse, pero sí para dignificar su día a día. Sabían que si sobrepasaban unos límites, antes o después se volvería en su contra.

P.- ¿Con qué sueña Raúl de Tapia?

P.- Llevo tiempo pensando en unir Salamanca y Ledesma con un camino a la orilla del río. Al deslindar las riberas se conseguiría que el bosque de ribera recuperase su potencial, pues actualmente llega hasta donde llegan los tractores. Las antiguas graveras que hay en este tramo quedarían restauradas como humedales conectados, lo que sería una conexión ecológica muy interesante para las aves.

También tiene interés social. Si la gente se hace con este paisaje lo va a defender. Pienso, como Unamuno, que el mayor problema es que la gente está despaisajada. Necesitamos que la gente vuelva a tener un paisaje de referencia. Y ese es el sueño que tengo. Ibán Revilla.

Fotografía de Ximo Fernández. http://www.ximofernandez.com/

Fotografía de Ximo Fernandez.

La carrera profesional de Raúl de Tapia:

  • Licenciado en Biología por la Universidad de Salamanca.
  • Consultor ambiental y patrimonial de la Fundación Tormes-EB, con sede en Salamanca.
  • Director del Centro de Iniciativas Ambientales gestionado por la Fundación Tormes-EB.
  • Coordinador del Programa VoluntaTormes de la Fundación EB-Tormes.
  • Coordinador en Red Custodia del Territorio de Castilla y León.
  • Miembro de la Comisión de Medio Ambiente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Áridos (ANEFA).
  • Director del Plan de Comunicación Ambiental del Centro de Tratamiento de Residuos de Salamanca para Fomento de Construcciones y Contratas (FCC).
  • Creador del proyecto Catedrales Vivas.
  • Colaborador del programa El Bosque Habitado, de Radio 3.
  • Premios:
    • Premio Nacional Ecoejemplos, Caja Madrid (marzo de 2005).
    • Premio Medio Ambiente, Caja España (2008).
    • Premio Medio Ambiente, en colaboración con la Universidad de Salamanca, Caja España (2010).
    • Premio Sostenibilidad Fuentes Claras, Junta de Castilla y León (2012).
    • Premio Nacional a la Defensa del Patrimonio Natural, Fundación Ones – Mediterránea (2015).
  • Publicaciones:
    • Manual sobre el Protocolo de Kioto. (2005).
    • Unidad didáctica: Fotogramas de una vida en vuelo: El azud de Riolobos, un humedal en la meseta castellana. Fundación Tormes-EB, CITA – Fundación Germán Sánchez Ruipérez. (2007).
    • La dehesa: el tiempo hecho encina. Revista Emociones. (2011).
    • Guías temáticas del programa: Entorno natural y medio ambiente. Materiales educativos Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes. Ayto. Salamanca. (2011).
    • Unidad didáctica: Tus residuos a escena. 3er ciclo de primaria y 1er ciclo de secundaria. (2012).
    • Robledales Paisajes de clorofila. Revista Emociones. (2012).
    • Aves del Tormes, viajeras de ida y vuelta. Revista Emociones. (2012).
    • Manual técnico: “Informe diagnóstico del inventario de territorios de interés y elementos singulares para la custodia”. Fundación EB-Tormes. (2010).
    • Manual Técnico “El voluntariado rural-urbano en la Custodia del Territorio”. Fundación EB-Tormes. (2010).
Especie

Especie

A veces echo de menos la explicación de conceptos básicos de la ciencia, pues son necesarios para poder comprender luego otros más complejos. De hecho, en la última encuesta de percepción social de la ciencia de la FECYT el 35.9% de la gente que confesó estar poco o nada interesada por la ciencia lo achacaba a no entenderla. Y eso nos abre una gran oportunidad a los que queremos dedicarnos a la divulgación, pues debemos hacer que la ciencia sea comprensible para cualquier persona.
En el caso de la biología, uno de los conceptos más básicos que podemos tratar es el de especie, cuya comprensión general nos permitirá mejorar la comunicación de conceptos más complejos de los campos de la biotecnología o de la conservación de la biodiversidad.

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La complejidad contra el progreso

La complejidad contra el progreso

El progreso es un concepto que solemos asociar a la evolución, como si estuviese predeterminado que tarde o temprano el Ser Humano debería aparecer para dar sentido a todo el proceso evolutivo. Nada más lejos de la realidad.

No existe tal predeterminación y la evolución no es un proceso lineal que conlleve progreso. Este sesgo es una herencia del dogma cristiano imperante durante siglos que situaba a los humanos (realmente a los hombres blancos, europeos y aristócratas) en la cúspide de una jerarquía de origen divino en la que competían por ver quién era capaz de acumular más recursos. Hoy en día este sesgo sigue siendo vigente y tiene un inmenso peso en nuestra sociedad. Sin embargo, a través de la ciencia, se van obteniendo evidencias que desmontan, una y otra vez, la validez de esa cosmovisión.

El nuevo paradigma científico elimina los dioses y nos iguala a las bestias. Nos muestra una evolución compleja, en la que cada linaje genera sus propias herramientas para la adaptación a un planeta en constante cambio. Todos igual de desarrollados, aunque cada uno de una manera diferente.

Entrevista: Irene López Navarro

Entrevista: Irene López Navarro

Irene López Navarro. Socióloga del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

<<Nuestro objetivo es conocer cuál es la percepción de la ciencia en los empresarios>>

El edificio I+D+i de la Universidad de Salamanca apenas tiene un par de años de vida. Por fuera reluce con las planchas de cobre que intentan mimetizarse con la piedra de Villamayor, esa con la que están hechos gran parte de los edificios de la ciudad. Hemos quedado con Irene López cuando termine su charla en el Máster en Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología en la que presenta su proyecto de investigación sobre la percepción de la ciencia en los empresarios españoles.

Pregunta.- Antes de nada quería darte la enhorabuena por el premio extraordinario de doctorado que recibiste ayer. ¿Nos puedes decir cuál fue el tema de tu tesis y con quién la hiciste?

Respuesta.- Gracias por la felicitación. Mi tesis iba sobre todas las preocupaciones, motivaciones y actitudes que se generan entre los investigadores españoles ante el hecho de tener cierta presión para publicar en inglés. Tuve dos directores de tesis, uno perteneciente al CSIC y otra perteneciente a la Universidad de León y tuve de tutor a Miguel Ángel Quintanilla (ex Secretario de Estado de Investigación).

P.- Lograr el doctorado ¿te abrió nuevas oportunidades laborales?

R.- Te puedo dar un dato muy sintomático: la tesis la terminé en el paro (risas). Lo peor de todo es que no es una particularidad mía. Hay mucha gente en la misma situación. Estamos aquí porque nos gusta lo que hacemos y disfrutamos muchísimo, pese a que es una profesión dura en la que no siempre cobras por lo que haces. Pero según van pasando los años te replanteas si merece la pena. Es decir, damos lo mejor de nosotros pero ¿hasta cuándo vamos a estar solapando contratos? Yo tengo 32 años, pero es que hay gente con 40 que sigue así. Y eso te afecta también a tu vida personal, por lo que llega un momento en que te preguntas si no será mejor irse a otro país donde se pueda investigar con mejor calidad de vida.

P.-  ¿En qué consiste tu proyecto actual?

R.- Nuestro objetivo es conocer cuál es la percepción de la ciencia en los empresarios españoles. Partimos de la premisa de que la comunicación entre la ciencia y la empresa es bastante deficiente, como señala el hecho de que todos los que hacen política científica intenten conectar estos dos sectores, aunque sin resultados positivos. Parece ser que no es solamente cuestión de dinero o de incentivos, sino que también hace falta que las empresas reciban y se crean el mensaje de que es importante invertir en I+D+i y actúen en consecuencia.

P.-  En la charla que has dado antes me preguntaba qué diferencias habrá entre la mentalidad de las empresas españolas y las de Silicon Valley que tanto conocimiento aplican.

R.- Siempre tenemos al caso estadounidense como referencia en innovación y a veces es un poco complicado hacer comparaciones con ese país tan particular. En Europa también se desarrolla mucha investigación, al menos en número de publicaciones. ¿Por qué aquí no se aplica ese conocimiento de igual modo? Hay autores que han cuestionado la calidad de la investigación europea, no sólo de su aplicación, pero yo creo que en esa brecha entre ciencia y mercado hay muchas variables sociológicas que no se están midiendo. Hay una cultura empresarial que interfiere en que la empresa no se acerque a la universidad. Además de que en la universidad tampoco existe una tradición que facilite su acercamiento a la empresa.

También cambia el modelo de financiación, que en Estados Unidos se basa en incentivos fiscales mientras que en España se basa en subvenciones y líneas de crédito que no terminan de ser apetecibles para las empresas.

También está el tema de las spin off, que son empresas que se podrían crear directamente desde la universidad, aportando al mercado empresarios muy familiarizados con la cultura científica. Precisamente esta semana leí una tesis basada en entrevistas a investigadores y uno de ellos decía que este tema ha sido un tabú en las universidades hasta hace cinco minutos y que si proponías algo al respecto tu valía investigadora podía ser cuestionada.

No terminamos de ver lo productivos, y no sólo a nivel económico, que pueden llegar a ser los vínculos universidad y empresa. Existe mucho rechazo por parte de la comunidad investigadora; se ve como algo extravagante que no tiene mucho que ver con la idea ortodoxa de lo que es hacer ciencia. Además que el sistema de evaluación no premia, sino que penaliza, todo el trabajo que no sea estrictamente publicar en revistas con alto factor de impacto. Es algo similar a lo que se llama el efecto Sagan en divulgación científica: el tiempo que dedicas a ello lo estás dejando de invertir en las tareas que posteriormente te evaluará el tribunal encargado de valorar tu calidad investigadora.

P.- ¿Cómo vais a tratar el concepto de cultura científica en vuestro proyecto?

R.- Tenemos que solventar el problema de que no exista un modelo teórico suficientemente consensuado. Esto es básico para saber cómo interpretar los datos de las encuestas. Existe un modelo de partida que sería el de la alfabetización científica, centrado en cuánto sabe la gente de ciencia. A este modelo se le han ido añadiendo variables de actitudes, intereses y compromiso hacia la ciencia, pero nos siguen faltando conceptos relacionados con la acción y lo social. Es decir, nos falta la conexión entre el conocimiento o el interés que puede tener un ciudadano en temas científicos y sus actos y decisiones en la vida cotidiana. En nuestro caso, queremos saber, por ejemplo, si existe una relación entre los empresarios que realizan I+D y su participación en foros científicos o el uso de determinadas fuentes de información especializadas. También nos interesa analizar cómo el entorno empresarial influye en la percepción que tienen los empresarios españoles acerca de las instituciones científicas.   Ibán Revilla

Irene López

Irene López Navarro nació en Madrid en 1984. Se licencia en Sociología por la Universidad Complutense y comienza una intensa carrera como investigadora social. En su experiencia profesional destaca su paso por el Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA) de Córdoba, el Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CCHS) del CSIC y el Instituto Universitario de Estudios de la Ciencia y la Tecnología (ECYT) de la Universidad de Salamanca.

Entre tanto, obtiene el Máster en Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología de la Universidad de Salamanca y se doctora en esa misma universidad en 2015. Sin embargo, su carrera profesional no ha hecho que deje de lado su vida privada y ha sido madre mientras escribía su tesis doctoral, que finalmente ha sido reconocida con el Premio Extraordinario de Doctorado.

Actualmente continúa su labor investigadora con un proyecto del Ministerio de Economía sobre cultura científica en la empresa en el que participan el Instituto de Filosofía del CCHS-CSIC de Madrid y el ECYT de Salamanca.

Planeta de insectos

Planeta de insectos

Vivimos en un planeta lleno de vida. Cada año se descubren miles de especies, sumándose a los 1.9 millones de especies descritas en la actualidad. Llama mucho la atención que más de la mitad de las especies conocidas hasta la fecha sean insectos. Puede que esto sea la evidencia del gran éxito que su diseño biológico ha supuesto.

Por suerte no lo hacemos así, pero si mirásemos a la naturaleza con ojos generalistas quizá viésemos que sólo hay insectos y algunas otras cosas. No es de extrañar que un grupo de plantas decidiesen usarlos para mejorar su éxito evolutivo. Vieron que los insectos son un buen aliado y de ahí que hoy en día tengamos a las plantas con flores, en perfecta simbiosis y coevolución con los insectos.

Sin embargo no puedo presentar esta infografía que he hecho sin aclarar una cosa. La gran mayoría de las especies de seres vivos de este planeta aún permanecen escondidas a nuestros ojos, y si hacemos caso a las estimaciones más optimistas, puede que la cifra total de especies llegue a los 50 millones. En ese caso, me temo que hasta los omnipresentes insectos se verán eclipsados por las bacterias, que son las auténticas dominadoras de la vida terrestre, aunque aún sabemos muy poco de ellas. Son microscópicas y sólo se buscan las que nos pueden dar algún beneficio económico o las que nos provocan enfermedades.

¿Cuantas cosas sorprendentes nos mostrarán estas especies ocultas? ¿cuántas se estarán extinguiendo sin que lleguemos a conocerlas?

La biodiversidad es nuestro mayor tesoro aunque no la tengamos completamente descrita, pues nos guste o no, somos parte de ella y en ella encontramos soluciones para seguir adaptándonos a un planeta que nunca deja de cambiar.

El cambio climático, de un vistazo

El cambio climático, de un vistazo

A veces  no hacemos bien las cosas a la primera y nos quedamos con las ganas de enmendar el error. Por suerte, el mundo digital nos da herramientas para editar, corregir o volver a publicar los contenidos con los que no quedamos satisfechos. Por suerte existe el Ctrl+Z y el F5, pero en la vida analógica no. Ahí hay que apechugar con las consecuencias de nuestros errores. Caso extremo es cambio climático, donde el error ha sido cometido por toda una civilización.

Pero hoy quería hablar de otro error más pequeño y personal. La semana pasada me inicié en las tareas del content curator, que no es otra cosa que buscar, clasificar y publicar información creada por otras personas, pero que al quedar recopilada adquiere un valor añadido que es el que nosotros le damos. De hecho, en una sociedad en la que la información está totalmente fragmentada y en la que parece que no hay espacio para análisis más profundos que el mero titular o el tweet, la labor de recopilar y relacionar información es quizá la más importante.

De esta iniciación surgió la entrada del blog de Comunicar Ciencia “Un Vistazo al Cambio Climático” del máster que estoy cursando. El trabajo lo hice con Scoop.it, y debo confesar que me resultó bastante confuso. Necesito comprender el click de las cosas para trabajar con ellas, algo así como Sylar en la serie de Heroes (pero sin psicopatías ¡eh!) y con Scoop.it no lo logré. Demasiadas funciones capadas para la versión pro, bastantes limitaciones a la hora de editar las piezas o el conjunto. Poco intuitivo, en resumen.

Es por eso que no pude evitar rehacer el trabajo con otra herramienta. Y, esta vez, con List.ly me he sentido mucho más cómodo. Sé que a mi lista le sigue faltando profundidad, que necesito más recursos, pero también creo que tiene el valor de los escueto y conciso. Ahí está todo lo que quería poner para poder ofrecer una visión gráfica del cambio climático, desde mapas dinámicos que nos muestran cómo hemos llegado al punto presente a gráficas que nos permiten entender las consecuencias de nuestros actos. Pero también con imágenes que nos permiten ver en el terreno el impacto del calentamiento global o con fotografías que demuestran que siempre hay un hueco para la belleza. Y que precisamente, en honor a esa belleza, es por lo que debemos frenar esta barbarie global.

Os dejo mi trabajo rehecho con List.ly y os invito a colaborar para ampliar dicha lista:

¿Derecho a un aire limpio?

¿Derecho a un aire limpio?

La boina marca Madrid.

Puede que Madrid tenga uno de los atardeceres más impresionantes de todas las capitales europeas. Y quizá en el parque del Templo de Debod es donde el espectáculo alcanza su climáx. Estos atardeceres son parte del patrimonio de la villa, sin duda.

Sin embargo, si hablamos de cielos madrileños, lo primero que nos viene a la mente es la famosa boina madrileña. Una vez dentro de la ciudad, uno no es tan consciente de lo que realmente le rodea. Pero si llegas a Madrid por la A6, por ejemplo, bajando desde los túneles de Guadarrama, la boina negruzca te hace pensar en qué será lo que ofrece Madrid para que más de seis millones de personas hayan decidido voluntariamente pasar su vida en ese entorno. Continue reading